domingo, 16 de octubre de 2011

Curso de filosofía para "ceporros"

¿Por qué no ir conociendo ya algo de los filósofos con los que iréis tratando no dentro de mucho?. Alguien lo escribió por ahí y he dado con ello. Evidentemente no es algo serio, ni así hay que tomárselo, incluídas las opiniones que se dan. Pero, al menos, los nombres ya os sonarán en un futuro.

DEL MITO AL LOGOS.- La Filosofía nace cuando un tipo dice que a la porra con los dioses y que "el agua es el origen de todas las cosas". Eso está clarísimo, ¿no? El menda, Tales de Mileto, siguió caminando y se cayó en una zanja.


PARMÉNIDES.- Éste alzó la voz para decir: "¡Eh, quieto ahí!". E inventó la metafísica.

HERÁCLITO.- A éste en cambio no le gustaba nada la quietud y se puso a berrear: "¡Moverse, moverse!". También dijo que nadie se quema dos veces con el mismo fuego, o algo así. Le llamaban El Oscuro, porque solía decir enigmas en plan Pedrito Ruiz.

SÓCRATES.- Dijo "sólo sé que no sé nada", y me temo que con acierto. Todos coinciden en que era más feo que el Fary chupando limón.


PLATÓN.- Tenía pinta y vozarrón de Constantino Romero. Su filosofía consiste en que vivimos en una caverna y que hay que salir de ella para que nos dé el solecito. Sus herederos son los dependientes de las agencias de viaje.


ARISTÓTELES.- Este tío se creía, al igual que Goethe, una especie de Adriansens que lo sabía todo. En el fondo tenía el cerebro patético del aficionado a los crucigramas.


EPICURO.- Éste sí que se lo montó bien. Su filosofía es muy simple: "Vosotros seguid pensando, que yo voy a tomarme unas aceitunitas".


FILOSOFÍA CRISTIANA.- San Agustín, Sa
nto Tomás y toda esa panda lo tenían clarísimo: "Sí, sí, vosotros dadle al coco... pero la Luz la tenemos nosotros porque nos sale de los melifluos y algodonosos cojoncillos". En este sentido, el más coherente fue Duns Escroto.

DESCARTES.- Este tío se inventó la "duda
metódica" y el "pienso, luego existo", que para un filósofo es como ganar el festival de Benidorm. Su fama fue tal que la reina Cristina de Suecia lo invitó a su cama, y por el camino René se resfrió. Se parecía a Clark Gable, pero sin las orejas de soplillo.


LEIBNIZ.- Dijo que "vivimos en el mejor de los mundos posibles". Enigmática frase que sólo llegaron a comprender los psocialistas cuando llegaron al poder en el 82 y se pusieron a descabezar gambas.

SPINOZA.- Hizo una Ética según el método geométrico. Si la entendí bien, consiste en pensar en triángulos y rectángulos para evitar hacer el mal. A causa de esta revolucionaria filosofía, lo expulsaron de la sinagoga.


HUME.- El primer filósofo con falda, puesto que era escocés (bueno, también lo fue Duns Escroto). Cansado de los racionalistas, dijo: "¡Alto ahí! ¡Los sentidos! ¡Ante todo los sentidos!". Y se puso a comer salchichones hasta engordar tremendamente.


KANT.- Del triste Inmanuel sólo nos ha quedado eso de que, a su paso, la gente ponía sus relojes en hora. Lo del fenómeno y el noúmeno y las aporías es muy complicado para vosotros y ni siquiera voy a esbozároslo. Pero sí es muy importante lo del imperativo categórico. Consiste en que debemos actuar siempre como si fuésemos Milikito.


HEGEL.- El tío vio a Beethoven y se dijo: "Voy a hacer lo mismo, pero en filosofía". Su tragedia es que luego no vino un Mike Ríos a hacernos digeribles sus empanadas (mentales, por supuesto).


MARX.- Menudo pillo. Dijo: "Yo digo lo mismo que Hegel, pero dándole la vuelta, y me hago el rey". La operación funcionó y se convirtió en un filósofo tipo Mili Vanili, que movía la boca pero no cantaba (el que cantaba era Hegel). Años después hizo de Doctor Infierno en la serie "Mazinger Z".


SCHOPENHAUER.- Alguien le habló del budismo y éste dijo: "Uy, uy, esto me lo adapto yo y triunfo". Y así fue: exactamente como cuando Ana Belén se puso a cantar en español canciones de Chico Buarque.


NIETZSCHE.- Con ese bigotón, se equivocó de trabajo: tenía que haberse puesto a cantar rancheras. Con lo del Eterno Retorno tuvo un vislumbre de lo que serían los programas de cotilleos.


FILOSOFÍA DEL SIGLO XX.- Tras muchos galimatías, llegó el hombre que lo puso todo en claro, enciclopédicamente: Adriansens.


FILOSOFÍA DEL SIGLO XXI.- Por fortuna Adriansens sigue vivo, con lo que tenemos garantizada la luz por otra temporada.
Fuente:http://nickjournalarcadiano.blogspot.com/2007/08/curso-de-filosofa-para-ceporros.html

miércoles, 4 de mayo de 2011

¿Es acaso azul la sangre de los inmortales dioses?

“Emergió la sangre divina, o por mejor decir, el icor; que tal es lo que tienen los venerables dioses, pues no comen pan ni beben vino negro, y por esto carecen de sangre y son llamados inmortales.”
(Homero, Ilíada V, vv. 339-342) en la que el osado héroe Diomedes se enfrenta a Afrodita y la hiere.)
Pues parece que no era así, ni siquiera sangraban como los mortales. Su “sangre”, si puede llamarse así, poseía en su composición un mineral, el ἰχώρ (ikhor), que además de incolora, la convertía en venenosa para cualquier mortal que osase siquiera tocarla. Dicho mineral parece estar presente en la ἀμβροσία (ambrosía) y en el νέκταρ (néctar) comida y bebida de los dioses en sus banquetes y que precisamente les hacía inmortales y eternamente jóvenes. Podían, asimismo,  ser utilizados como ungüento para ungir el cuerpo de los muertos, preservándolos así de la descomposición:
Tetis- […] Dicho esto, infundiéndole fortaleza y audacia, y echó unas gotas de ambrosía y de rojo néctar en la nariz de Patroclo para que el cuerpo se hiciera incorruptible” (Homero, Ilíada )
Las cualidades que proporcionaban ambos manjares las encontramos implícitas en su etimología. En indoeuropeo existían las raíces *mer- y *nek vinculadas a la muerte; *nek-  (néctar) para designar la muerte inesperada y *mer- (ambrosía) para la muerte natural.
De néctar, son varias las opciones etimológicas que se dan para explicar su origen: Por una parte, del término griego νεότης (neótes) que significa “juventud”; o bien de la ya comentada raíz indoeuropea para la palabra “muerte”.
Ambrosía, sería el sustantivo negativo del término griego βροτός (βροtós) que significa “mortal”, de manera que con la partícula negativa αν- (an-) pasaría a ser “inmortal o que proporciona inmortalidad” (en sanscrito “amrita”, significa sin muerte).
Según Píndaro, una de las impiedades de Tátalo fue ofrecer la ambrosía a los mortales. Y según Homero y Ovidio el néctar es servido por Hebes o Ganimedes.
“Sentados en el áureo pavimento junto a Zeus, los dioses celebraban consejo. La venerable Hebe escanciaba néctar y ellos recibían sucesivamente la copa de oro” (Homero, Ilíada )
Se cree que el néctar era la bebida, la parte líquida, y la ambrosía la comida, la parte sólida, aunque en las fuentes esta distinción no está tan clara, pues en algunas obras su uso es al revés. Esto nos llevaría a pensar que se complementarían.

domingo, 17 de abril de 2011


“Si alguien llama a la puerta, ábrele: puede que sea un dios.” Proverbio griego.
...Nos falta la entereza, y sentimos nostalgia de algo perdido o, por el contrario, aún no descubierto...
...el symbolon (tessera hospitalis para los latinos), que consistía en una tablilla de recuerdo a través de la cual el anfitrión y el huésped recordaban su amistad dividiéndola en dos mitades, de tal manera que el anfitrión que recibiera al huésped al cabo de los años pudiera reconocerlo al unir nuevamente con la suya la mitad que le mostrase el otro.
Por tanto, lo simbólico nos conduciría a esa imagen de separación y de nostalgia, pero también de unidad. La interrogación del mundo, sumada a esa percepción de nuestra falta de entereza, nos afirma de una manera casi ontológica en nuestra condición de extranjero, de exiliado...
....El hombre en cuanto extranjero siente nostalgia de esa hospitalidad esencial, siente el deseo, a veces secreto, a veces misterioso, a veces inconsciente, de recobrarla...
(X. La hospitalidad esencial.)
Aventura. Una filosofía nómada. Rafael Argullol

miércoles, 2 de marzo de 2011

Palabras más, palabras menos


Todo lo que usted quiera, si señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito… Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se escuchan, hasta que de pronto caen… Vocablos amados… Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío… Persigo algunas palabras…
Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema…
Las Palabras”, extraído de: Confieso que he vivido: memorias. Pablo Neruda. – Buenos Aires: Losada, 1974. – p. 73-74.)
 
 Las palabras anuncian y enuncian aquello que la psique y el pathos muestran mediante nuestros actos (… a veces). Nietzsche hablaba de la genealogía de la moral para desenmascarar el falso valor adquirido por los conceptos con el paso del tiempo y la crisis de la cultura occidental (ya achacable a Sócrates y Platón). Como filólogo (clásico) no podía evadirse del sentido etimológico de las palabras con las que nos comunicamos y basó parte de su filosofía en ello.
Es cierto, además, que hay determinadas palabras que fluyen en nosotros con más asiduidad que otras, que nos pertenecen más. De otras afirmamos que nos agradan más por su sonoridad o por su significado. Y, seguramente, otras nos parecen bochornosas o desagradables por distintas razones. Estoy segura de que éstas que se presentan aquí, ahora, aparecen en muchas listas (poéticas, seguro).
Ausencia
Del latín absentĭa, derivada del participio de presente absens, absentis del verbo absum (infinitivo abesse), formado con el prefijo ab-, que significa separación, alejamiento, y el verbo sum, es, ese, fui. Por tanto, podríamos definirla como “situación o cualidad del que está lejos”.
Otros étimos procedentes de la misma raíz serían esencia y  presencia.
Nostalgia
Del griego νόστος, vuelta, regreso (a casa), y -ἄλγος, dolor. Así, su significado propiamente sería el de “deseo doloroso de regresar”.
Nostalgia vendría a equivaler aproximadamente a añoranza, aunque esta última, del catalán enyorança, tiende a expresar el dolor por la pérdida definitiva de algo o de alguien. La palabra portuguesa saudade, ya incorporada al Diccionario de la RAE, estaría más próxima, ciertamente, a nostalgia.
Melancolía
Del latín melancholĭa, y este del griego μελαγχολία, compuesta de μέλας, negro y χολή, bilis (de la misma familia sería χολέρα, cólera, cuya raíz indoeuropea es ghel-, que nos deja, también relacionado, el étimo hiel).
Podríamos, entonces, hablar de tristeza profunda o bilis negra, o atra-bilis, en latín.
Náufrago
Del latín naufrăgus; procedente a su vez del griego ναῦς , latín navis, es decir, nave, barco (que nos deja, a su vez, ναυσία, nausea en latín y español, como sinónimo de mareo); y del latín frango, romper (cuya raíz indoeuropea es bhreg- que en germánico aparece como *brekan, y que nos dará también étimos españoles como fracción, fractura o frágil).
Si lo definiésemos, diríamos que es aquel que procede de una nave rota, destruida.

[Nota: Étimo, ἔτυμον,  también procede del tema indoeuropeo es-, del verbo griego εἰμί, sum latino, ser español y vendría a traducirse como lo verdadero,  lo que es]

domingo, 26 de diciembre de 2010

Martin Heidegger, Ser y tiempo : el hombre, el ser-ahí, según la fábula(–mito) 220 de Higinio.
Cura cum quendam fluuium transiret, uidit cretosum lutum, sustulit cogitabunda et coepit fingere hominem. Dum deliberat secum quidnam fecisset, interuenit Iouis; rogat eum Cura ut ei dare spiritum, quod facile ab Ioue impetrauit. Cui cum uellet Cura nomen suum imponere, Iouis prohibuit suumque nomen ei dandum esse dixit. Dum de nomine Cura et Iouis disceptarent, surrexit et Tellus suumque nomen ei imponi debere dicebat, quandoquidem corpus suum praebuisset. Sumpserunt Saturnum iudicem; quibus Saturnus secus uidetur iudicasse: ‘Tu Iouis quoniam spiritum dedisti. Corpus recipito. Cura quoniam prima eum finxit, quamdiu uixerit Cura eum possideat; sed quoniam de nomine eius controuersia est, homo uocetur quoniam ex humo uidetur esse factus.
Higinio, fábula CCXX
"Una vez llegó Cuidado (o Cura) a un río y vio terrones de arcilla. Cavilando, cogió un trozo y empezó a modelarlo. Mientras piensa para sí qué había hecho, se acerca Júpiter. Cura(1) le pide que infunda espíritu al modelado trozo de arcilla. Júpiter se lo concede con gusto. Pero al querer Cura poner su nombre a su obra, Júpiter se lo prohibió, diciendo que debía dársele el suyo. Mientras Cura y Júpiter litigaban sobre el nombre, se levantó Tellus (la Tierra) y pidió que se le pusiera a la obra su nombre, puesto que ella era quien había dado para la misma un trozo de su cuerpo. Los litigantes escogieron por juez a Saturno(2). Y Saturno les dio la siguiente sentencia evidentemente justa: Tú, Júpiter, por haber puesto el espíritu, lo recibirás a su muerte; tú, Tierra, por haber ofrecido el cuerpo, recibirás el cuerpo. Pero por haber sido Cura quien primero dio forma a este ser, que mientras viva lo posea Cura. Y en cuanto al litigio sobre el nombre, que se llame homo, puesto que está hecho de humus (tierra fértil)”


(1) Lt. Cura: cuidado, esfuerzo, angustia, inquietud. Sorge en aleman.
(2) Saturno fue venerado como una deidad de la cosecha, supervisor de cultivos como el trigo, de la naturaleza, la agricultura y la progresión del tiempo en relación con los humanos en general. Se le solía representar con una hoz (normalmente de pedernal), que usaba para segar la cosecha y que también usó para castrar a su padre. Es el hijo menor de Caelus, el Cielo, y de la antigua Tellus, la Tierra. [En Grecia, es el dios Cronos,  hijo de Urano y Gea, casado con Rea]

viernes, 19 de noviembre de 2010

Educación y mundo clásico

Este texto lo encontré un día y como declaración de intenciones que es de profesores de un departamento como el mío me parece interesante:
Las ideas aquí vertidas no son enteramente nuestras, aunque las asumimos en su totalidad. Hemos intentado recoger, hilvanar y dar forma a la opinión de ilustres escritores, intelectuales, helenistas, educadores... contemporáneos y de la Antigüedad, que desde la sabiduría de su magisterio y experiencia han sabido expresar con claridad, exenta de prejuicios, intereses y partidismos, por qué a ellos sí les mereció la pena la vivencia del mundo clásico y por qué siempre la seguirá mereciendo:
La educación permite y fundamenta una auténtica libertad de elección. Ya Sócrates afirmaba que "sólo quien conoce el bien puede elegir lo más valioso"... Y conocer es un anhelo natural del hombre. Italo Calvino señaló con total acierto que "no se leen los clásicos por deber o por respeto, sino sólo por amor. Salvo en la escuela... la escuela está obligada a darte instrumentos para efectuar una elección...".  
¿Puede haber una formación integral sin dar a los alumnos la opción de conocer? ¿Qué se piensa que es el latín y el griego? Sería una ingenuidad reducirlo a unas listas de declinaciones y conjugaciones, y flaco favor les haría a los políticos que los han eliminado de los planes de estudio, si así creyesen: Las Humanidades no son una serie de asignaturas, sino una forma de enseñarlas...  "Si el latín y el griego se convierten en jeroglíficos para atrapar a perezosos o los enseñan sabios truculentos convencidos de que Eurípides escribió sólo para proponer ejemplos de aoristo... reprimiendo los atisbos de poesía y drama del esplendor clásico, esos estudios no son humanistas" (F. Savater), en el sentido integral de la palabra.  
Por otra parte, nadie ha dicho que su asimilación sea fácil, ni tampoco más difícil que otras materias: no queremos obviar su dificultad intrínseca, ni caer en impartir algo complejo ni demasiado pronto ni demasiado intenso: su enseñanza es un tema delicado, requiere tacto, método y sabiduría y, por parte del alumno, ESFUERZO... solamente hace falta espacio y una concienciación del público, un aumento del prestigio social de las lenguas clásicas... y no como un mero recuerdo del que tuvieron en otro tiempo, también como algo necesario ahora, como lazo de unión entre España, Europa y América, entre el presente y el pasado y entre las variadas orientaciones intelectuales de nuestros días (F. Rodríguez-Adrados).  
Pero no es sólo la lengua, "lo que le debemos a Grecia es acaso lo que nos ha distinguido más profundamente del resto de la humanidad. Le debemos la disciplina del espíritu, el extraordinario ejemplo de la perfección en todos los órdenes. Le debemos un método de pensar que tiende a relacionar todas las cosas con el hombre, con el hombre completo" (P. Valéry).
Por su parte, “Roma somos nosotros: los europeos y cuantas naciones del mundo han tenido sus orígenes históricos y culturales en Europa... Roma nos legó su forma de vida y sus instituciones, impuso a los pueblos sometidos hermandad dentro del marco jurídico y administrativo de los ciudadanos romanos y nos legó el patrimonio precioso de su ley y de su lengua” (Juan Eslava Galán).  
Pero que quede claro que pretendemos educar, es decir, formar en la integridad a la persona, no sólo capacitar para ser eficaz en determinados aspectos técnicos...  "Para su educación los jóvenes deben encontrar una pauta de excelencia de un modo inteligente, porque sin una previa educación no podemos confiar en que la gente vaya a preferir la cultura y el saber esforzado a la mera diversión masiva y fácil. La mejor carta que juega la vulgaridad en su favor es lo fácil y cómoda que resulta" (C. García Gual); "Educar no es sólo poner conocimiento en el educando, sino extraer de él la querencia natural al ocio, a no hacer cosa que no le venga en gana" (Pancracio Celdrán).  
Parece ser que nuestras materias no son rentables a corto plazo y en esta sociedad cambiante donde la presión del consumo, las imposiciones de la cultura audiovisual, la opinión manipulada de los mass media y los señuelos de la tecnología... descalifican a todo aquello que no resulte gratificante o rentable de forma inmediata. "La sociedad de consumo de nuestros días acaba produciendo una atrofia de la sensibilidad, un progresivo agotamiento del cuerpo y de la inteligencia y conduce a un amenazante empobrecimiento de la capacidad de reflexionar, de entender, de idear” (E. Lledó). De ahí los dos puntales imprescindibles en los protagonistas del aprendizaje: entusiasmo en el profesor, curiosidad en el alumno (sapere aude: “atrévete a saber”)  
Valores como la disciplina, el estudio esforzado, la memoria, la imaginación o el tiempo para leer, reflexionar y sacar conclusiones pausadamente no están al alza. “Saber es, en parte, saber preguntar" (E. Lledó) y más aún, “la capacidad de aprender está hecha de muchas preguntas y de algunas respuestas" (F. Savater). E insistiendo: “la fuente del saber no está en la memoria, sino en el diálogo entre preguntas y repuestas, more socratico”(Platón). Eso es lo que echamos de menos hoy día : “Vivir mejor, sabiendo más” (P. Cedrán).  
Bertrand Russell decía que "los conocimientos inútiles son los que dan calidad espiritual a la vida". Y, como antes dijimos, conocer es un anhelo natural del hombre. Resulta peligroso para la formación de la persona, estudiar sólo lo imprescindible: hay que tener tiempo también para olvidar, porque algo queda, ese algo que forma el espíritu y prosigue a lo largo de nuestra experiencia. Epicuro apuntaba más lejos: "el saber no sólo nos hará libres, sino también felices": Y Platón y Aristóteles lo concretaron aún más al defender que "no sólo se trata de conocer el mundo, sino conocerlo para modificarlo". Porque  “el éxito del individuo es sólo justificable cuando contribuye con su acción a mejorar la sociedad en la que se inserta” (P. Celdrán). 
Asombrosas y estimulantes podrían resultar las palabras de Sócrates (él, que dedicó su vida a educar a los demás, poniéndoles por delante lo que creían que ignoraban) cuando aprendía un aria para flauta, mientras le preparaban la cicuta:"¿De qué te va a servir?" le preguntaron “para saberla antes de morir", respondió.  
No estamos aislados en una torre de marfil: queremos para nuestros alumnos antes cabezas bien hechas que bien llenas (como ya señaló Montaigne), porque  “el entendimiento suprime muchos de los obstáculos que nos pone la naturaleza” (Tito Livio). Nuestras materias siempre tienen algo que decir: la lectura y el conocimiento de los clásicos invitan a la relectura siempre novedosa y enriquecida por la experiencia vivida, en continua revisión.  
Educar es socializar: traer a los alumnos a nuestro mundo, que no es sólo el de la actualidad inmediata, también el de toda nuestra cultura desde la Antigüedad. Interesan contenidos, no sólo habilidades... "El hombre ideal de hoy no será el de la Antigüedad clásica, ni sus Humanidades las de ella, sino que estará por encima... porque la Humanidades de hoy serán las de ayer, pero más amplias y porque ningún proyecto se puede construir sobre el olvido, ni sobre la ignorancia, ni sobre el menosprecio" (A. Gala). Ya Cicerón marcó el punto de partida para la educación al afirmar que “permanecer ignorante a lo que sucedió antes del nacimiento de uno, equivale a no pasar de la infancia”.  
En suma, y al igual que Pericles proclamó, "amamos la belleza con poco gasto y la sabiduría sin relajación”. Probablemente, y a pesar de los actuales tiempos difíciles, nunca lo tuvimos tan claro.  

jueves, 18 de noviembre de 2010

El porqué de un nombre y de mis intenciones.

Cuando alguien busca un nombre, pretende primero que suene bien, que resulte atractivo; segundo, que evoque algo, que tenga significado.
Al buscarlo para este blog, PSIQUE ABANDONADA, pensé en el mito, y como Alma y Amor, se unían; como Cupido esconde su belleza a quien ama; y  como Psique no se conforma con la felicidad ignorante y su curiosidad puede conducirla a perder lo mucho que ha alcanzado.
En cuanto a su significado he de hablar etimológicamente. La forma indoeuropea *bhes/bhs nos ofrece en griego la realización ψύχω que significa soplar, respirar; también helar, refrescar. Ψυχή podría traducirse como hálito o soplo vital, principio de vida (anima en latín). También, de la misma raíz, encontramos ψῦχος, -εος,  frescura, invierno; ψυχρός, frío, indiferente; ψυθυρός, susurro, cuchicheo. En español evidentemente encontramos numerosos étimos procedentes de esta raíz: psicosis (proceso morboso mental); psicanopsia (ceguera mental); psicopatía (enfermedad mental); psicología (tratamiento filosófico del alma); etc.
El alma, como una imagen etérea del muerto, un eidolon, va a parar al reino de Hades donde perviviría de modo sombrío y fantasmal. Según cuenta Homero, la psyque sale volando de la boca del que muere como si fuera una mariposa (también ψυχή). Este principio vital con el tiempo se convertirá por su transcendencia en principio inteligible para Platón y otros autores, y desde entonces se relacionará con mente, razón, órgano capaz de alcanzar conocimiento.
Todo esto refleja mi pasión por el Griego y Latín clásicos y lo que histórica y culturalmente se relaciona con ellos. Desde luego, también refleja filosóficamente hablando, lo que este concepto implica, las explicaciones que podemos rastrear en la Historia de la Filosofía y lo que nosotros podemos concluir racionalmente.
Además, si lo terminamos aderezando con mi actividad docente, se comprenderá quizá más claramente nombre e intención de este escaparate.
No pretendo regularidad en la redacción de nuevas entradas, ni darle sólo un uso docente, aún siendo consciente de que probablemente muchas veces lo parecerá. Ni siquiera sé hasta donde puede llevarme esta nueva actividad. Solo espero que me sea fructífera, enriquecedora; que me ayude a aprender cada día un poco más. ¿Demasiadas perspectivas?. El tiempo lo dirá.
En todo caso, bienvenido sea.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Ψυχή, Psyche ο Psique

Según Apuleyo en su Metamorfosis, Psique era la menor de tres hermanas hijas de un rey de Anatolia y la más hermosa de ellas, tanto que nadie se acercaba demasiado pues su excepcionalidad asustaba. Afrodita, celosa de su belleza, envió a su hijo Eros para que le lanzara una flecha de oro oxidado, que la haría enamorarse del hombre más horrible y ruin que encontrase. Sin embargo, Eros se enamoró de ella y lanzó la flecha al mar; cuando Psique se durmió, se la llevó volando hasta su palacio.
Para evitar la ira de su madre, una vez que tuvo a Psique en su palacio, Eros se presentaba siempre de noche, en la oscuridad, y prohibió a Psique cualquier indagación sobre su identidad o que lo observase. Cada noche, en la oscuridad, se amaban y eran muy felices. Una noche, Psique le contó que echaba de menos a sus hermanas y deseaba verlas. Eros aceptó, pero también le advirtió que ellas querrían acabar con esa felicidad. A la mañana siguiente, Psique estuvo con sus hermanas que le preguntaron, envidiosas, quién era su maravilloso marido. Psique, al no poder explicarles como era, les acabó confesando la verdad, que realmente no sabía quién era. Así la convencieron para que en mitad de la noche encendiese una lámpara y lo observase, pues seguro que sólo sería un monstruo y que por eso deseaba ocultar su verdadera apariencia. Psique haciéndoles caso y una noche decidió encender una lámpara y se encontró con un hermoso joven alado. Desgraciadamente una gota de aceite hirviendo cayó sobre Eros dormido, que despertó y decepcionado abandonó a su amante.
Cuando Psique comprendió su error, rogó a Afrodita que le devolviese el amor de Eros, pero la diosa, rencorosa, le ordenó realizar determinadas tareas, casi imposibles para un mortal, como ella. Así, le exigió que fuese a buscar un cofre al Hades que contendría un poco de la belleza de Perséfone, diosa de ultratumba, esposa de Hades, pues por tener que cuidar a su hijo, deprimido y enfermo a causa de su infidelidad, había provocado que perdiese parte de ella.Cuando consiguió llegar allí, Perséfone le indicó que lo que allí se contenía era sólo para Afrodita. Psique, tentada de nuevo por lo que había en ese cofre, y olvidando que la curiosidad ya había arruinado una vez su vida, lo abrió, y encontró el sueño eterno o estigio. Eros, que la había perdonado, voló hasta su cuerpo y limpió el sueño de sus ojos, y pidió a Zeus y Afrodita su permiso para casarse con ella.